TIENE EN SU CESTA DE LA COMPRA
en total 0,00 €
Desde principios de mayo está a la venta el último libro del Premio Nobel, Paul Krugman, ¡Acabad ya con esta crisis!
Lleva ya mucho tiempo Krugman advirtiendo de los terribles problemas que vamos a tener las economías europeas de continuar con las políticas de austeridad preconizadas por Angela Merkel y su ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble.
Hemos renunciado a la política monetaria y, en consecuencia, no podemos devaluar la moneda. Estamos próximos a renunciar también a la política presupuestaria en aras de la austeridad e, inermes ante la adversidad -puesto que nuestros recortes no ocasionarán otra cosa que la reducción de la actividad económica y el consumo-, el cuadro lo completa la racanería del Banco Central Europeo a la hora de comprar deuda pública de los países acosados por los mercados y las simpáticas políticas restrictivas a las que alegremente se han sumado las economías solventes del norte de Europa.

No es, según Krugman, tarea fácil romper las inercias de un estado de opinión tan suicida, y vaticina los más temibles males y el fracaso definitivo del euro si no cambian las directrices de nuestras políticas.
Y una cita suya, para que veáis cómo se las gasta el amigo Paul: "Estamos viviendo en un mundo de políticas económicas zombis, políticas que deberían haber sido eliminadas ante la evidencia de que la totalidad de sus premisas son erróneas, pero que aun así se mant ienen, arrastrando los pies".
¿Tendrá razón?, nos preguntamos. Y él nos contesta: "es tarea de cada uno adivinar cuándo va a terminar este reino del error", ¿o se referirá al reino del terror? Consultemos al Roto...
Érase una vez, no hace mucho tiempo, cuatro hombres que murieron el mismo día, en la misma ciudad. El primero era escritor y dejó cinco mil dólares; el segundo era librero y dejó treinta mil dólares; el tercero era editor y dejó quinientos mil dólares; en cuanto al cuarto, sus herederos se repartieron cinco millones de dólares. Era un negociante de papeles viejos.
Clarice Lispector
La gente parece que por fin se ha indignado y ha salido a la calle, y llora y se queja y también se ríe y va de fiesta. No nos puede extrañar, después de tanta crisis y tanto paro, y tanto sufrimiento y tanta desfachatez. Mucho ha tardado la gente en despertar.
El 15 de septiembre de 2008 Lehman Brothers quebró. Se hablaba entonces de la credibilidad del sisema financiero, de inyectar liquidez, de tirar dinero desde helicópteros, y para evitar males mayores se socializó el dolor, y los bancos y multinacionales superaron la crisis y ganan ahora cantidades indecentes de dinero. Y se habló también de la crisis inmobiliaria, de cómo los bancos la habían patrocinado concediendo préstamos sin tino, y los bancos gozan ahora de buena salud, pero ya no confían en nosotros ni nos prestan dinero.
Y se socializó el dolor, y los socialistas se traicionaron y nos traicionaron, y la gente parece que por fin se ha indignado. Mucho ha tardado en despertar.
Han pasado ya cuatro años desde que en 2007 publicó Veneno y sombra y adiós, la tercera y última parte de la titánica Tu rostro mañana. Vuelve ahora con una obra más asequible, igualmente hipnótica, en la que centra sus interminables especulaciones en los efectos y malentendidos del amor, en su injustificada buena prensa.
En un mundo en el que todo se ha banalizado, en el que campa la impudicia y el mal gusto, novelas como estas nos hace creernos mejores, más adultos, incluso más sabios, y su escritura artificiosa, casi anticuada, podría decirse que ociosa o laberíntica, nos alumbra y enriquece, y nos descubrimos también elucubrando y suponiendo, indagando la penuria de un mundo sin Javier Marías.
Que nadie crea que el estreno de la serie de HBO pueda considerarse el descubrimiento de George R.R. Martin.
Nada más lejos de la realidad. Además de Juego de tronos se han publicado tres novelas más de la serie Canción de hielo: Choque de reyes, Tromenta de espadas y Festín de cuervos. El 12 de julio de 2011 se publicará en Estados Unidos Danza de dragones, y aún quedan por aparecer dos más de las siete previstas por el autor. Se han vendido millones de ejemplares de sus libros, y esta serie no hace sino confirmar su enorme valía.

El autor de Tokio blues y Kakfa en la orilla, acaso sus novelas más conocidas y que ya alcanzaron un notable éxito en España, nos presentará ahora esta novela, claramente alusiva a la de George Orwell, 1984: la letra 'Q' en inglés se pronuncia klú mientras que el número '9' en japonés se pronuncia también de la misma manera. La acción además se desarrolla en Tokio en el año 1984.
El autor pretende también que la letra 'Q' signifique duda o incertidumbre por tratarse de la letra inicial de la palabra inglesa 'question'. Como sugiere Hidehito Higashitani, el título significa "un nuevo mundo enigmático fechado en cualquier año indeterminado en el que los personajes principales de la obra empiezan a involuclarse conjuntamente hacia finales de la obra".
Esos dos personajes son Aomane, monitora de un gimnasio, y Tengo Kawana, escritor novel y profesor de una academia preparatoria para la universidad. La novela intercala las dos historias -recurso ya utilizado anteriormente en Kafka en la orilla- para al final confluir conjnuntamente en un misterioso y ficticio año 1Q84.
Etiquetas: De la pluma al nook, El Universal, Papel en blanco, Ecuavista.
Al igual que Javier Cercas en Soldados de Salamina o Javier Marías en Negra espalda del tiempo, Antonio Orejudo en su reciente novela, Un momento de descanso, introduce una atractiva confusión al darle al narrador su propio nombre, y ya no sabemos si realmente compartió casa con Cifuentes durante su estancia en Nueva York, ni si existe ese viejo amigo, con ese o cualquier otro nombre. No, no sabemos cuánta verdad hay en esa conspiración, ni en la ácida descripción del ambiente universitario, porque acaso Orejudo, como Marías, "no trata de insertar lo biográfico en la ficción o de compaginar realidad e invención, sino que la 'delicadísima fórmula' consistiría en abordar lo autobiográfico como ficción" (La realidad inventada, Fernando Valls, Crítica, 2003)
Etiquetas: Cora Requena, Mario Vargas Llosa, Lector mal-herido

El 12 de febrero de 1976, durante la proyección privada de la película Odisea en los Andes, Mario Vargas Llosa le propinó un fuerte puñetazo a Gabriel García Márquez.
Han pasado 34 años, ambos han obtenido sendos premios Nóbel, y el origen de la disputa sigue siendo un misterio.
No parece que las diferentes posiciones políticas, ya entonces bien patentes, pudieran haber movido a Vargas Llosa a cometer un acto tan violento. Lo más probable es que la causa se encuentre en el ámbito privado.
Parece ser que el matrimonio García Márquez pudieron haber aconsejado a Patricia, la entonces esposa de Mario Vargas Llosa, que lo más conveniente para ella era que se separara del escritor peruano pues éste mantenía una tórrida relación amororsa con una modelo finlandesa o sueca.
De ser eso cierto no nos puede extrañar que Mario Vargas Llosa considerara tal acto una deslealtal y una intromisión intolerables. Lejos quedaron los tiempos en que ambos vivían muy cerca, en el barrio barcelonés de Sarriá, y compartían mesa, confidencias y esperanzas.
Etiquetas: Deia, La República, La Vanguardia, El País.

No hace mucho Fernando Schwartz, en una carta al director de El País, rompía una lanza a favor de los best sellers, a los que algunos críticos y lectores califican de literatura-basura. Argumentaba por un lado que es absurdo suponer que la calidad literaria de los libros sea siempre y en todo caso inversamente proporcional a su volumen de ventas, y por otro consideraba que para efectuar cualquier crítica es necesario primero definir qué son los best sellers.
Sea como fuere, ahora tenemos una nueva oportunidad de valorar la validez de uno de los maestros del género, Ken Follet. Porque si existen los best selleres como género literario no cabe duda que Ken Follet es uno de los que mejor utilizan algunas de las técnicas que lo definen.
La caída de los gigantes es la primera entrega de una trilogía, The century, que narra los destinos entrelazados de cinco familias a lo largo del siglo XX.